martes 7 de febrero de 2012

Los tomadores de sol del Botánico



La tarde de ayer lunes fue espléndida. Sobre todo para la gente que nada tenía que hacer. Y más aún para los tomadores de sol consuetudinarios.
Gente de principios higiénicas y naturistas, ya que se resignan atener los botines rotos antes que perder su bañito de sol. Y después hay ciudadanos que se lamentan de que no haya hombres de principios.. Y estudiosos. Individuos que sacrifican su bienestar personal para estudiar botánica y sus derivados, aceptando ir con el traje hecho pedazos antes de perder tan preciosos conocimientos.
Examinando la gente que pulula por el Jardín Botánico, uno termina por plantearse este problema:"`
¿Por qué las ciencias naturales poseen tanta aceptación entre sujetos que tienen catadura de vagos? ¿Par qué la gente bien vestida no se dedica, con tanto frenesí, a un estudio semejante, saludable para el cuerpo y para el espíritu? Porque esto es indiscutible: el estudio de la botánica engorda. No he visto a un bebedor de sol que no tenga la piel lustrosa, y un cuerpazo bien nutrido y mejor descansado.
¡Qué aspecto, que bonhomía! ¡Qué edificación ejemplar para un señor que tenga tendencias al misticismo! Porque, no dejarán de reconocer ustedes, que una ciencia tan infusa como la botánica debe tener virtudes esenciales para engordar a sujetos que calzan botines rotos.
De otro modo no se explicaría. Cierto es que el reposo debe contribuir en algo, pero en este asunto obra o influye algún factor extraño y fundamental. Hasta los jardineros tienden a la obesidad. El portero –los porteros están bien saciados–, los subjardineros ya han adquirido ese aspecto de satisfacción íntima que producen las canonjías municipales, y hasta los gatos que viven en las alturas de los pinos impresionan favorablemente por su inesperado grosor y lustroso pelaje.
Yo creo haber aclarado el misterio. La gente que frecuenta el Jardín Botánico está gorda por la influencia del latín.
En efecto, todos los letreros de los árboles están redactados en el idioma melifluo de Virgilio. Al que no está acostumbrado, se le embarulla el cráneo. Pero los asiduos visitantes de este jardín, deben estar ya acostumbrados y sufrir los beneficios de este idioma, porque he observado lo siguiente:
Como decía, fui hasta allá ayer por la tarde. Me senté en un banco y, de pronto, observé a dos jardineros. Con un rastrillo en la mano miraban el letrero de un árbol. Luego se miraban entre sí y volvían a mirar el letrero. Para no interrumpir sus meditaciones mantenían el rastrillo completamente inmóvil, de modo que no cabía duda alguna de que esa gente ilustraba sus magníficos espíritus con el letrero escrito en el idioma del latoso Virgilio. Y el éxtasis que tal lectura parecía producirles, debía ser infinito, ya que los dos individuos, completamente quietos como otros tantos Budas a la sombra del árbol de la sabiduría, no movían el rastrillo ni por broma. Tal hecho me llamó sumamente la atención y decidí continuar mi observación. Pero, pasó una hora y yo me aburrí. El deliquio de esos pelafustanes frente al letrero era inmenso. El rastrillo permanecía junto a ellos como si no existiera.
¿Se dan cuenta ustedes ahora de la influencia del botánico latín sobre los espíritus superiores? Estos hombres en vez de rastrillar la tierra, como era su deber, permanecían de brazos cruzados en honor a la ciencia, a la naturaleza y al latín. Cuando me fui, di vuelta la cabeza. Continuaban meditando. Los rastrillos olvidados. No me extrañó de que engordaran.
Y vi numerosa gente entregada a la santa paz de lo verde. Todos meditando en los letreros latinos que se ofrecen con profusión a la vista del público. Todos tranquilitos, imperturbables, adormecidos, soleándose como lagartos o cocodrilos y encantados de la vida, a pesar de que sus aspectos no denuncian millones ni mucho menos. Pero el Señor, bondadoso con los hombres de buena voluntad, les dispensa lo que a nosotros nos ha negado: la felicidad. En cambio, esos individuos que podrían tomarse por solemnes vagos, y que puede ser que lo sean, a la sombra de los árboles empollaban su haraganería y florecían en meditaciones de manera envidiable.
En muchos bancos, estos poltrones, hacen circulo. Y recuerdan a los sapos del campo. Porque los sapos del campo, cuando se prende la luz y se la deja abandonada, se reúnen en torno de ella en círculo, y permanecen como conferenciando horas enteras.
Pues en el Botánico ocurre lo mismo. Se ven círculos de vagos cosmopolitas y silenciosos, mirándose a la cara, en las posiciones más variadas, y sin decir esta boca es mía.
Naturalmente, a la gente le da grima esta vagancia semiorganizada; pero para los que conocen el misterio de las actitudes humanas, esto no asombra. Esa gente aprende idiomas, se interesa por las llamadas lenguas muertas y se regocija contemplando los cartelitos de los árboles.
¿Dónde se reúnen ahora los enamorados? ¿Han perdido el romanticismo? El caso es que en el Botánico lo que más escasean son las parejas amorosas. Sólo se ve algún matrimonio proyecto que recrea sus ojos sin perjudicar sus rentas, ya que para distraerse recorren los senderos solitarios, separados uno de otro medio metro.
En definitiva, no sé si porque era lunes, o porque la gente ha encontrado otros lugares de distracción, el caso es que el Jardín Botánico ofrece un aspecto de desolación que espanta. Y lo único noble, son los árboles... los árboles que envejecen apartándose de los hombres para recoger el cielo entre sus brazos.


Roberto Arlt, en Aguafuertes Porteñas, 1933


Éstos son algunos detalles de la ilustración que realizé para la Muestra del Foro de Ilustradores sobre las Aguafuertes Porteñas de Roberto Arlt. Puede verse hasta el 26 de febrero en el Centro Cultural Recoleta. La ilus completa en mi blog de ilustración.





miércoles 11 de enero de 2012

Agüita fresca


Calor, calor y más calor! La lluvia de ayer se hizo desear, esperemos que dure bastane el alivio!
Les dejo unas gotas de ilustración para refrescarse un poco. La ilus completa la pueden ver aquí.

miércoles 4 de enero de 2012

Antes del brindis


Ésto es lo último que pinté en el 2011, en un recreo que me tomé cuando terminé con la cocina y antes de prepararme para la cena familiar, ya en el atardecer del 31.
Apenas unos garabatos muy rápidos, pero mi cable a tierra para cerrar el año a mi manera, haciendo lo que más me gusta.

lunes 26 de diciembre de 2011

Felices Fiestas


El 2011 ha estado para mí lleno de buenas historias, algunas pintadas, otras escritas pero sobre todo vividas. Para el año entrante sé que tengo que esforzarme más en compartirlas, por ejemplo aquí con mi Don Garabato que estuvo bastante abandonado.
Espero que hayan disfrutado una muy feliz Navidad y les dejo mis cariños y mejores deseos para el 2012.

lunes 31 de octubre de 2011

Buuu!!! Illustration Friday: Scary

Hace mucho, mucho tiempo que no participo en Illustration Friday, esta vez no pude resisitirme a la tentación de mostrar esta ilustración de un libro que hice el año pasado, Lala y Lula, editado por Uranito. ¡Feliz noche de brujas a quienes la celebren!

I haven't participated in Illustration Friday in a long, long time. But I could not resist the temptation of showing this illustration from a book I did last year, Lala y Lula, edited by Uranito.
Have a happy Halloween!

miércoles 26 de octubre de 2011

Pincel, Papel y Tijera

Muestra colectiva de ilustración

¡Están todos invitados!

viernes 7 de octubre de 2011

Canción de la Hormiga Titina



Les muestro aquí algunos detalles de una ilustración que realizé inspirada en esta canción que era una de mis favoritas cuando era chica, podía pasarme horas frente al tocadiscos de madera de mi mamá escuchando ésta música en compañía de la pájara Pinta, Osías, Titina, el brujito de Gulubú o la Reina Batata :)

EnlaceCanción de Titina.
Por: María Elena Walsh

¿Por dónde camina
la hormiga Titina
con una sombrilla
de flor amarilla?
Ay, que trastabilla.

Camina con maña

por la telaraña,
porque tiene en vista
ser equilibrista.
Es muy deportista.

--¡Titina, no sigas!
gritan las hormigas.
--¡De mala manera
la Araña te espera
con una tetera!

En cuanto se asome
te caza y te come.
Y Titina ¡zas!
se cae para atrás,
del susto nomás.

La Araña se asoma
y dice: --"Qué broma,
hoy me quedaré
sin tomar el té.
Y adelgazaré..."

A regañadientes
se quita los lentes,
y cierra el balcón
con desilusión,
la Araña en batón.

Titina en la tela
perdió tres chinelas.
Con las otras tres,
puestas al revés,
baila chamamés.

Con esta ilustración participé de la Exposición realizada por el Foro de Ilustradores como homenaje a María Elena Walsh en la pasada Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires.
Próximamente también estaré participando con ella en el Festival de Espectáculos para Gente Chica.

La ilustración completa pueden verla en mi blog de ilustración.

martes 27 de septiembre de 2011

Despertando con la primavera

¡Suficiente hibernación para Don Garabato! por suerte la primavera  vino con ganas renovadas de compartir un poco  lo que estuve haciendo en estos meses.







 Les dejo unas fotos de un cuadrito inspirado en el diente de león. Puede ser considerada una plaga en los jardines pero confieso que me encanta esta planta, con el amarillo brillante de sus flores y los panaderos que invitan a soplar y jugar :)

sábado 23 de abril de 2011

No son de chocolate, pero...


Aprovechando éstos días donde los huevitos son protagonistas les dejo esta pequeña historia contada también en una cajita de fósforos.








¡Felices Pascuas!

lunes 21 de marzo de 2011

Cajita de fósforos







Casi todo el verano desaparecida... y sinceramente no tengo ninguna excusa.
Puede decirse que descansé mucho, disfruté del solcito, pileta, paseos, familia, lectura...
Estuve muuuuy muuuuy vaga!!!
Para retomar ritmo de a poco les dejo estas fotos de una cajita de fósforos que hice el año pasado.